Las costas de Uruguay son uno de los patrimonios naturales más valiosos del Cono Sur, y Punta del Diablo es, sin duda, su joya más auténtica. Lo que comenzó como un pequeño asentamiento de pescadores artesanales se ha convertido en un destino internacional que cautiva por sus casas de colores, sus calles de tierra y un cielo estrellado que parece no tener fin. Visitar Punta del Diablo no es solo ir a la playa; es sumergirse en un ritmo de vida pausado, donde el ruido del mar es la banda sonora de cada día. 🍽️ Guía gastronómica: Sabores con salitre La cocina en Punta del Diablo ha evolucionado muchísimo. Hoy…




